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La pregunta que más nos hacen antes de reservar es también la más fácil de responder: sí, puedes entrar y salir del parque las veces que quieras durante el día. No hay un límite de reingresos ni un horario en el que la pulsera deje de servir.
Cuando te registras en Casa del Lago recibes una pulsera con un código. Ese código es el que leen los torniquetes del parque, y es lo único que necesitas para pasar. Nadie te va a pedir el boleto de papel ni el comprobante de la reserva cada vez.
Eso cambia la forma de usar el día. En vez de aguantar desde la mañana hasta el cierre porque salir significa perder la entrada, puedes volver a la habitación a media tarde, comer con calma, dormir la siesta con el aire acondicionado puesto y regresar al parque cuando el sol ya bajó. La habitación está a unos pasos: Casa del Lago está dentro del mismo complejo.
El mapa y los horarios del parque no vienen impresos: se consultan con un código QR que está en la recepción del hotel, en las habitaciones y en el restaurante. Conviene escanearlo al llegar, porque los horarios de cada atracción no son todos iguales.
Las toallas del hotel se pueden llevar al parque. Solo hay que traerlas de regreso y entregarlas antes de retirarte, así que vale la pena contar cuántas te llevaste.
Sobre quién paga: los menores de 90 cm no pagan entrada. De 90 cm a 1.20 m sí pagan la entrada al parque, aunque no paguen hospedaje. A partir de 1.21 m pagan las dos cosas. Es una tarifa por estatura, no por edad, y se mide en recepción.
Las entradas se pueden sumar como extra al momento de reservar.
